Mostrando un paradigma maestro, con una historia palaciega
Visitando el blog de Javier Llinares, descubro el blog proyectospersonaspasiones, en el cual encuentro un fragmento que pareció muy paradigmatico, pues lo veía repitiendose, de una forma u otra, en un sinnúmeros de situaciones, tanto en la actualidad, provocado por la velocidad de los cambios en los cuales estamos viviendo, como así también en toda la historia humana...
A Ryszard Kapuściński le he conocido hace muy poco pero estoy segura de que se convertirá en un gran compañero de viaje, al que tarde o temprano le rendiré el merecido tributo en este blog (ahora sería frívolo).
"...¿Y por parte del Emperador? Su plan es sumamente sutil, pero no nos precipitemos, que en breve conoceremos su idea. ¿Y los demás? Los demás partícipes en este juego fascinante y dramático, que se encontraron metidos en él por el curso de los acontecimientos, comprenden muy poco de lo que está ocurriendo. Dignatarios y favoritos recorren los pasillos de palacio inermes y asustados. No perdamos de vista que palacio era un nido de mediocres, de gente de segunda, y que éstos, en momentos de crisis, siempre son los primeros en perder la cabeza y lo único que les importa es salvar el pellejo. En momentos así la mediocridad se convierte en algo muy peligroso pues, al sentirse amenazada, se vuelve implacable. Se trata, precisamente, de los de las rejas, que no dan para mucho más que para hacer estallar el látigo y derramar sangre. El miedo y el odio los ciegan; la vileza, el feroz egoísmo, el miedo a perder los privilegios o a ser condenados, los empujan a actuar. Intentar mantener un diálogo con esta gente es inútil, imposible y carece de todo sentido.
El segundo grupo lo constituyen los de la mesa, hombres de buena voluntad pero a la defensiva, vacilantes por naturaleza, prestos a ceder e incapaces de salirse de los rígidos esquemas de la ideología palaciega. Estos son los más golpeados; golpeados por todos los contendientes, apartados y destruidos, pues intentan moverse en una situación que aparece como definitivamente rota entre dos adversarios ireconciliables, los de las rejas y los rebeldes, que no desean sus servicios, que los tratan como a una raza endeble y superflua, como un obstáculo, por la sencilla razón de que las posturas extremistas no tienden hacia la conciliación sino al enfrentamiento. Así que los de la mesa tampoco comprenden nada ni significan nada; a ellos también los ha apartado y sobrepasado la historia.
No puede decirse otro tanto de los del corcho; éstos irán donde les lleve la corriente, es un banco de peces chicos traído y llevado en todos los sentidos, que lucha, que hace lo posible para sobrevivir como sea.
Tal es la fauna de palacio a la que se opone un grupo de jóvenes oficiales, hombres brillantes e inteligentes, patriotas que se sienten defraudados pero que tienen ambiciones; conscientes del terrible estado en que se ve sumida su patria, conscientes asimismo de la estupidez e impotencia de la élite, de la corrupción y depravación, de la miseria y de la deshonrosa dependencia de la nación ante países más fuertes. Ellos mismos, al ser parte del ejército imperial, pertenecen a las capas inferiores de aquella élite, así que también ellos se han beneficiado de algunos privilegios, lo cual prueba que no les lleva a empuñar las armas la miseria, que no experimentan en su propia carne, sino un sentimiento de responsabilidad y vergüenza ajena ante la inmoralidad circundante. Tienen armas y deciden usarlas lo mejor que pueden. El complot se fragua en el Estado Mayor de la Cuarta División, cuyos cuarteles están situados en las afueras de Addis Abeba, no muy lejos del palacio del Emperador.
El grupo conjurado actúa durante mucho tiempo en la más estricta clandestinidad; una alusión cualquiera o un involuntario comentario delator, por más insignificante que fuera, habría podido tener graves consecuencias: represión y ejecuciones.
Demás está decir, que me ha hecho muchisimo sentido dicho fragmento, ya que este blog está haciendo casi una excepción, al cortar y pegar algo que saca de otro blog...






Alejandro, gracias por tu comentario y referencia. ESpero seguir compartiendo "conspiraciones" contigo.
Nos leemos.
ok, pero ojo con que compartir conspiraciones puede ser un inicio para generarlas....tal vez sea más divertido y excitante esto último.
Saludos