Cuando el pasado remoto y los futuros hipotéticos se fundieron en un mágico presente continuo

Las personas pueden gravitar en un pasado marchito, en un futuro hipotético o en un presente siempre resvaladizo
En cada uno de nosotros existen, en mayor o menos medida, estas gravitaciones temporales
Están los que cumplen mandatos sociales, los que buscan realizar sus aspiraciones y luego están aquellos incomprensibles
Los primeros son altamente predecibles, los segundos cuestionadores involuntarios de las verdades y los terceros ilimitados
En el pasado podríamos ubicar a las personas comprometidas a ser parte de los sistemas
Los que transitan caminos trillados masivos consiguen cosas normales, en la medida que aprende a observar el funcionamiento de estos sistemas
En el futuro a aquellos comprometidos a cambiarlos o crearlos
La energía y el valor de creer y crear algo nuevo, hace tambalear o tumba viejas o nuevas verdades,tanto personales cómo también sociales
El problema aquí es que no sabemos que están dispuestos a hacer para conseguir en lo que están casi obsesionados: tanto para bien cómo para mal
En el presente a aquellos que crean su propio y particular sistema interior, que les sirve para vivir en un mundo cada vez más impredecible
Son aquellos que han logrado escapar de los mandatos sociales, tanto de aquellos que dicen cómo deber ser, cómo aquellos que dicen a que aspirar
Son aquellos que juegan con un sentimiento artista enfocado hacia su propio interior
El pasado atrasa y aburre pues siempre tiende a repetirse
El futuro es peligroso, pues tiende a desilusionarnos de una u otra manera
El presente es lo único que existe, pero en lo que más nos cuesta habitar
El fruto de oro del pasado se llama aprendizaje para el presente, lo peor se llama resentimiento
El fruto de oro del futuro se llama energia para el presente, lo peor se llama ansiedad y falta de ética
El fruto de oro del presente se llama poder como verbo, paz cómo conquista y libertad para elegir
El niño interior es aquél que juega, aquél que aprende, aquél fuera de los condicionamientos y graves mandatos sociales
El pensar en serio en el largo plazo tiene que ver con re-encontrar el perdido niño interior:Es ahi cuando el pasado remoto se reconcilia con los futuros hipotéticos en un poco a poco continuo presente emotivo
Si de verdad queremos construir un futuro a largo plazo diferente, que no sea más de lo mismo, los invito a que se reencuentren con su mágico niño interior






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