, , , , ,

Cuando el pasado remoto y los futuros hipotéticos se fundieron en un mágico presente continuo

21 junio 2009 Leave a Comment







Las personas pueden gravitar en un pasado marchito, en un futuro hipotético o en un presente siempre resvaladizo

En cada uno de nosotros existen, en mayor o menos medida, estas gravitaciones temporales



Están los que cumplen mandatos sociales, los que buscan realizar sus aspiraciones y luego están aquellos incomprensibles

Los primeros son altamente predecibles, los segundos cuestionadores involuntarios de las verdades y los terceros ilimitados



En el pasado podríamos ubicar a las personas comprometidas a ser parte de los sistemas

Los que transitan caminos trillados masivos consiguen cosas normales, en la medida que aprende a observar el funcionamiento de estos sistemas



En el futuro a aquellos comprometidos a cambiarlos o crearlos

La energía y el valor de creer y crear algo nuevo, hace tambalear o tumba viejas o nuevas verdades,tanto personales cómo también sociales

El problema aquí es que no sabemos que están dispuestos a hacer para conseguir en lo que están casi obsesionados: tanto para bien cómo para mal



En el presente a aquellos que crean su propio y particular sistema interior, que les sirve para vivir en un mundo cada vez más impredecible

Son aquellos que han logrado escapar de los mandatos sociales, tanto de aquellos que dicen cómo deber ser, cómo aquellos que dicen a que aspirar

Son aquellos que juegan con un sentimiento artista enfocado hacia su propio interior




El pasado atrasa y aburre pues siempre tiende a repetirse

El futuro es peligroso, pues tiende a desilusionarnos de una u otra manera

El presente es lo único que existe, pero en lo que más nos cuesta habitar



El fruto de oro del pasado se llama aprendizaje para el presente, lo peor se llama resentimiento

El fruto de oro del futuro se llama energia para el presente, lo peor se llama ansiedad y falta de ética

El fruto de oro del presente se llama poder como verbo, paz cómo conquista y libertad para elegir



El niño interior es aquél que juega, aquél que aprende, aquél fuera de los condicionamientos y graves mandatos sociales

El pensar en serio en el largo plazo tiene que ver con re-encontrar el perdido niño interior:Es ahi cuando el pasado remoto se reconcilia con los futuros hipotéticos en un poco a poco continuo presente emotivo



Si de verdad queremos construir un futuro a largo plazo diferente, que no sea más de lo mismo, los invito a que se reencuentren con su mágico niño interior